sábado, 12 de julio de 2008

DE LA CHACRA A LA MESA

En al menos 120 países se desarrolla la producción de alimentos orgánicos y el área mundial de destinada a esta producción es aproximadamente de 305,582 km2 (superficie similar al territorio de Italia). Si se compara con el área al año 2000, se identifica un crecimiento de alrededor de 190% de superficie cultivada. Sin embargo, aún representa una proporción muy pequeña sobre el área destinada a la agricultura, menos del 1% del total.


Además, se ha identificado que el país con mayor área destinada a producción orgánica sea indiscutiblemente Australia con una superficie cercana a 118,000 km2 (cerca del 40% del total mundial), muy por delante del segundo país, Argentina, con menos de 40,000 km2. Sin embargo, considerando el número de granjas destinas a la producción orgánica por país, México es el primero con más de 80 mil y Perú más de 30 mil granjas es el séptimo.



De acuerdo a estimados, el año 2007 las ventas mundiales correspondientes a este rubro fueron 40.3 millones de dólares (similar al PBI Total de Ecuador) frente a los 35 millones del año anterior. Los dos últimos años, las ventas han crecido alrededor del 15%. Desagregando por zonas geográficas con más ventas se tiene que en la Unión Europea se vendió 26 mil millones de dólares y en Estados Unidos 13 mil millones, esto es 63% y 32% respectivamente; además, las ventas han crecido los últimos tres años a una tasa promedio de 16% y 13% respectivamente para región. Con estos datos, se ha identificado que estos mercados que conglomeran el mayor mercado de productos orgánicos tanto en ventas como en crecimiento.

PROMPEX (PROMPEX - Perú: Guía Comercial de Productos Orgánicos (presentación). Abril 2007) señala que las causas principales del crecimiento del mercado por el lado de la oferta son la creciente disponibilidad de los productos como ferias, supermercados, tiendas, etc. y también el fuerte crecimiento de la publicidad de productos orgánicos. Por el lado de la demanda, se ha identificado un fuerte interés por la calidad de los productos, así como su valor nutricional relacionado con la salud de los consumidores, y una creciente preocupación por temas ecológicos y al tratamiento de los alimentos con químicos o modificaciones genéticas.

Una característica interesante que sobre la producción orgánica es que beneficia directamente los sectores rurales y pobres. Esto puede ser una señal para que los países consideren el desarrollo de este mercado como medida para combatir la pobreza generando trabajo a los sectores más pobres.

EL PERÚ DE DOS MUNDOS

En el Perú la clase media cada vez se ve mas reducida, se ha extendido una gran brecha que separa a la clase pobre de la rica. Esta situación es fácilmente comprobable con solo dar un paseo por la ciudad, solo 20 minutos separan unos cerros, en cuyas faldas se encuentran las casas mas lujosas de la ciudad, de aquellos en donde la gente tiene que trepar para llegar a sus casas, exponiéndose a diferentes peligros, sobre todo los de carácter sanitario dadas las deplorable higiene, pues en muchos casos no cuentan con agua ni desagüe.

Esta diferencia de clases sociales se refleja también en los estudios, no solo en las ventajas que una buena alimentación ofrece al estudiante, sino también en las mejores oportunidades que reciben aquellos que pagan por tener una educación. Si bien es cierto la educación es un derecho al cual todos debemos acceder, resulta muy difícil para una persona de bajos recursos poder obtener educación superior pública, pues debe vencer esa gran barrera que es el examen de admisión, en el cual tiene que enfrentarse a muchos estudiantes que como él pelean por unas cuantas plazas, y probablemente este individuo provenga de un colegio estatal lo cual le otorga ligera desventaja, pues como es sabido, la educación en los colegios nacionales no es suficiente para ingresas a una Universidad, sino, no existirían tantas academias preuniversitarias.

Luego de mucho esfuerzo y con algo de suerte, ya en la Universidad también se dan las diferencias. Algunos catedráticos del estado no se entregan como deberían debido al bajo incentivo que reciben, lo cual obliga al alumno de una estatal a volverse autodidacta, y complementar por su cuenta lo que el profesor no aportó en el curso. Esto implica más esfuerzo para culminar la carrera, pero a su vez desarrolla habilidades en el alumno, que lo pueden poner por encima de uno que estudió en una universidad particular, pero ¿Quién tendrá mejores oportunidades laborales al culminar sus estudios? La respuesta es demasiado obvia.

Estos comentarios están basados en mi experiencia personal, tuve la suerte de haber estudiado en una Universidad nacional, y actualmente curso estudios en una particular. Tanto en la preparación, como en la vida universitaria, he sido testigo de casos como los mencionados párrafos anteriores. Así pues tengo compañeros que no asistían a clases por no tener un sol para la combi, así como también tengo los que asisten a clases en un auto del año que papi les regalo cuando cumplieron 18, ambos pueden ser muy inteligentes, tener las mismas habilidades, y pueden terminar la carrera igualmente preparados, pero vuelvo a pregunta ¿Quién tendrá mejores oportunidades laborales? Si bien es cierto hay empresas privadas y públicas que buscan no tener este tipo de sesgo hacia estudiantes de universidades privadas, aún falta mucho por hacer, en especial por mejorar la calidad de la enseñanza pública, no solo la superior sino también la estatal.

Estas son la clase de injusticias que hace que uno se pregunte ¿Es el estado el mejor administrador para las instituciones públicas? Existen posibles soluciones como que una entidad privada administre la educación pública en el país subsidiada por el gobierno, o talvez destinar mas fondos a la educación con el fin de que las Universidades y colegios estatales recobren la buena reputación que tenían años atrás.

ENTREVISTA A CARLOS PARODI TRECE


El aumento del precio de los alimentos afecta más a los pobres, ¿Qué se puede hacer?

El aumento en el precio de los alimentos tiene un origen internacional. Del total de la inflación anualizada, el 90% es explicado por el precio de los alimentos. La teoría económica podría justificar la utilización de los ingresos producto de la bonanza económica para subsidios temporales. Otra opción sería aumentar los ingresos de las persona, como consecuencia de una mayor productividad. El mensaje central es: sabemos cuál es el problema, pero no sabemos qué hacer.

¿En el Perú tenemos una política social o tenemos programas separados?

Entiendo política social como un conjunto de programas sociales interrelacionados entre si que tienen un objetivo común. Lo que impide la formación de una política social es que, aunque los programas compartan un objetivo, no están interrelacionados.

¿Cómo ha ido evolucionando el programa “Juntos”?

Ha incrementado su cobertura. Lo importante son los impactos, que son de largo plazo, los cambios de gobierno no deben anular lo avanzado. Considero que no está bien diseñado, fue apresurado, pero puede mejorar. La información proveniente del CENSO debería constituirse en una base de datos lo suficientemente prolija como para saber donde están los pobres, quiénes son y hasta cómo se llaman.

¿Qué opinión le merece el programa “Sembrando”?

Me parece interesante, porque es diferente. Sin embargo, en el Perú cada cierto tiempo aparece un nuevo programa social, el emblemático. Debe alcanzarse una estructura de programas, y trabajar sobre esa base.



¿Es la burocracia la causa de que no se invierta?

Efectivamente, por esto es muy importante despolitizar los programas sociales, unido a una gestión por resultados. En nuestro país hay poca experiencia de gerencia social, no tenemos técnicos sociales.

¿Pocos días atrás la ministra Pinillas ha estado repartiendo comida en las maduradas?

Lo ha hecho en Lima, donde se encuentra el 1 % de pobres extremos. Esto podría ser una solución para el problema de inflación alimenticia, pero ¿quien lo hace? Y aquí volvemos al tema, no exista una entidad que sea el eje de donde emanen todas las indicaciones y órdenes para que la maquinaria funcione.

¿Qué programas deberían desaparecer?

La pobreza es un fenómeno heterogéneo, algunos programas son necesarios específicamente en ciertos lugares. Esto se debe en parte a la complicada geografía del Perú. Es vital adaptar los programas y siempre vincularlos entre si. “Juntos” es un buen programa, exitoso en otros países, pero el impacto se va a observar a mediano plazo.

¿Quién es la encargada de esto, la ministra Pinilla?

Si tuviera que hacer un inventario de los programas destinados a alimentos, tendría que ir de ministerio en ministerio. Por ello sugiero que todos lo programas sociales se unan en un sola autoridad social, similar al BCRP, con un directorio conformado por gente propuesta por el Legislativo y por los mismos beneficiarios. En todos los distritos de pobreza extrema debería designarse a alguien. El pobre sabe más de pobreza que cualquiera.