Todos tenemos la precognición de que la educación en el Perú es deplorable, pensamos que no se invierte lo suficiente en educación, que hay problemas con los profesores, problemas de infraestructura, y todo esto nos conlleva a que no estamos preparando, lo suficientemente bien, a las personas que tendrán en sus manos las riendas de nuestra país. Muchas de estas afirmaciones son muy ciertas, tenemos problemas con la educación, pero el pesimismo solo nos hunde mas, no es cuestión de decir la educación en el país es pésima y dejarlo ahí.
El año pasado el informe del World Education Forum nos coloco en último lugar en educación primaria, y penúltimo en calidad de educación en ciencia y matemática, de 131 países “evaluados”. Sin embargo este análisis es muy subjetivo, pues el ranking se hizo en base a unas preguntas sobre la calidad educativa en su país a un grupo de personas selectos del entorno empresarial (para 2006 en el Perú se entrevistaron a 66 personas), estas preguntas se hacen junto a otras de diferentes temas. Entonces, nuestro nivel educativo depende de la percepción que estos empresarios tengan sobre el tema, si hubieran tenido una idea positiva acerca de la educación en el país, tal vez seríamos una potencia educativa.
A pesar de esto, este informe salió en todos los medios, pero ninguno mencionó como se hizo el ranking. Para poder medir, objetivamente, el nivel educativo en el Perú es necesario evaluar a los alumnos, no se puede construir un indicador o un ranking de educación si es que no se ha elaborado un examen, que mida sus conocimientos y destrezas. Con este fin podemos analizar por ejemplo el informe PISA, para el caso internacional.
El Informe PISA se basa en el análisis del rendimiento de estudiantes de 15 años a partir de unos exámenes mundiales que se realizan cada tres años y que tienen como fin la valoración internacional de los alumnos. LA OCDE es la encargada de la realización de la prueba estandarizada, la cual es tomada por el ministerio respectivo de cada país. Se evalúa en tres temas:
Competencia de lectura
Competencia de matemáticas
Competencia de ciencias naturales
Para la evaluación hecha en el 2003 los resultados fueron los siguientes:

Nuestra situación es la misma en los tres temas, nuestro puntaje esta por debajo del promedio del de la región, y mucho mas por debajo del promedio de los países de la OCDE. También se puede apreciar que existe una brecha significativa entre la calidad de la educación privada y pública, lo que muestra la falta de capacidad del estado como administrador de la educación en el país. Según una encuesta realizada por la Universidad de Lima en 2008, el principal problema de la educación en el país es el bajo nivel académico de los profesores (34.3%), seguido de la corrupción en los colegios (13.8%). Estas opiniones son más representativas que las de la encuesta mencionada en el segundo párrafo, puesto que se realizo a 5´574,879 ciudadanos de entre 18 y 70 años.

Con todo lo analizado podemos concluir que efectivamente la educación peruana esta atravesando por una crisis. También podemos darnos cuenta de que el estado no es el agente mas indicado para sacarnos de esta crisis, en mi opinión las autoridades publicas deben dar un paso al costado y dejar la educación en manos de privados, talvez subsidiados por el gobierno, que estén interesados en esta inversión a largo plazo que es la educación.
El año pasado el informe del World Education Forum nos coloco en último lugar en educación primaria, y penúltimo en calidad de educación en ciencia y matemática, de 131 países “evaluados”. Sin embargo este análisis es muy subjetivo, pues el ranking se hizo en base a unas preguntas sobre la calidad educativa en su país a un grupo de personas selectos del entorno empresarial (para 2006 en el Perú se entrevistaron a 66 personas), estas preguntas se hacen junto a otras de diferentes temas. Entonces, nuestro nivel educativo depende de la percepción que estos empresarios tengan sobre el tema, si hubieran tenido una idea positiva acerca de la educación en el país, tal vez seríamos una potencia educativa.
A pesar de esto, este informe salió en todos los medios, pero ninguno mencionó como se hizo el ranking. Para poder medir, objetivamente, el nivel educativo en el Perú es necesario evaluar a los alumnos, no se puede construir un indicador o un ranking de educación si es que no se ha elaborado un examen, que mida sus conocimientos y destrezas. Con este fin podemos analizar por ejemplo el informe PISA, para el caso internacional.
El Informe PISA se basa en el análisis del rendimiento de estudiantes de 15 años a partir de unos exámenes mundiales que se realizan cada tres años y que tienen como fin la valoración internacional de los alumnos. LA OCDE es la encargada de la realización de la prueba estandarizada, la cual es tomada por el ministerio respectivo de cada país. Se evalúa en tres temas:
Competencia de lectura
Competencia de matemáticas
Competencia de ciencias naturales
Para la evaluación hecha en el 2003 los resultados fueron los siguientes:

Nuestra situación es la misma en los tres temas, nuestro puntaje esta por debajo del promedio del de la región, y mucho mas por debajo del promedio de los países de la OCDE. También se puede apreciar que existe una brecha significativa entre la calidad de la educación privada y pública, lo que muestra la falta de capacidad del estado como administrador de la educación en el país. Según una encuesta realizada por la Universidad de Lima en 2008, el principal problema de la educación en el país es el bajo nivel académico de los profesores (34.3%), seguido de la corrupción en los colegios (13.8%). Estas opiniones son más representativas que las de la encuesta mencionada en el segundo párrafo, puesto que se realizo a 5´574,879 ciudadanos de entre 18 y 70 años.

Con todo lo analizado podemos concluir que efectivamente la educación peruana esta atravesando por una crisis. También podemos darnos cuenta de que el estado no es el agente mas indicado para sacarnos de esta crisis, en mi opinión las autoridades publicas deben dar un paso al costado y dejar la educación en manos de privados, talvez subsidiados por el gobierno, que estén interesados en esta inversión a largo plazo que es la educación.